Nuestros ojos son uno de los órganos más importantes que tenemos, por eso tenemos que prestar la atención necesaria al cuidado de nuestra visión y ponerla en manos de profesionales sanitarios especializados.

¿Qué puede hacer por tu visión el óptico-optometrista?

  1. Detección: permiten detectar e identificar cualquier deficiencia visual, así como síntomas de posibles problemas de visión más importantes.
  2. Prevención: Una detección precoz es vital para evitar el desarrollo de patologías que puedan llevar a una pérdida de visión importante.
  3. Educación: Los consejos y recomendaciones médicas pueden ayudarte  a mantener la mejor calidad visual a lo largo de toda las vida.
  4. Solución: A través de la utilización de productos sanitarios o la aplicación de técnicas correctivas.

Ponte en manos de especialistas en la visión y protege la salud de tus ojos. No lo dudes, acércate a nuestra óptica para realizar un chequeo a fondo.

¿Por qué son importantes las revisiones periódicas?

Los chequeos visuales pueden descubrir problemas relacionados con nuestra visión y ayudar a prevenir enfermedades que pueden dañarla. Un examen visual rutinario dura alrededor de 30 minutos y es totalmente indoloro.

Durante un simple examen visual, el óptico buscará signos de deterioro visual y otras patologías, como diabetes o hipertensión. También realizará una serie de pruebas para evaluar tu visión a todas las distancias y para saber otras cosas como, por ejemplo, si tienes deficiencias para diferenciar los colores. 

Para realizar un examen minucioso y tomar medidas de los ojos, se requiere de equipos avanzados. Contamos con las últimas tecnologías para realizar un examen visual completo adaptado a tu edad y a tus necesidades visuales, con el objetivo de prevenir y detectar alteraciones visuales.

CONSEJOS PARA CUIDAR TU VISIÓN

Protégete de los rayos solares con gafas de sol de buena calidad. Los rayos UV son invisibles pero tienen efectos destructivos e irreversibles en los ojos, incluso en días nublados. Por tanto, a la hora de elegir unas gafas de sol te recomendamos acudir a una óptica o centro especializado para asegurarnos que han pasado los controles de sanidad adecuados.

Evita la fatiga visual haciendo una pausa cada dos horas frente a un ordenador o cada 200km de conducción.  Actualmente existe un abuso excesivo de la visión en la actividad laboral que requiere de un gran esfuerzo visual para los ojos. Todo este trabajo prolongado tantas horas genera fatiga visual, cuyos signos son ojo rojo y seco, molestias en el parpadeo, dolor ocular interno, dolor de cabeza, así como sobrecargas musculares en el cuello y hombro por intentar auto compensar este sobre esfuerzo. La utilización de lágrima artificial o lubricantes cuando aparezcan síntomas de sequedad ocular una bajada influye positivamente en el rendimiento laboral.

Usa lentes con tratamientos especiales que se adapten a tu estilo de vida

En el mercado existen multitud de lentes con tratamientos adaptados a cada situación y contexto: el uso de lentes progresivas o lentes ocupacionales en vez de gafas de cerca en el caso de la presbicia, los tratamientos antirreflejantes de alta gama que anulan los reflejos y mejoran el contrate,

 

Debemos tener en cuenta también que estas pantallas tienen luz artificial, que aumentan la fatiga ocular, además de emitir luz azul, la cual además de influir en los ciclos circadianos, produce un efecto acumulativo en el ojo que puede aumentar el riesgo de sufrir en retina daños a largo plazo. Actualmente existen tratamientos para las lentes que ayudan a reducir la cantidad de luz azul que llega a nuestra retina.

¿CUÁLES SON LAS PATOLOGÍAS O PROBLEMAS VISUALES MÁS FRECUENTES QUE PUEDEN SURGIR A LO LARGO DE NUESTRA VIDA?

EDAD INFANTIL

Durante la infancia pueden surgir las primeras irregularidades en la visión como el “ojo vago”, desviaciones oculares, dolores de cabeza… es importante detectarlas a tiempo para poder solucionarlas.

Cuando el niño no posee una correcta visión, la capacidad de realizar actividades tan esenciales en su desarrollo como leer, estudiar, atender o comprender se verá limitada aun con una aceptable agudeza visual. Se estima que entre el 15 y el 30% de los fracasos escolares pueden estar causados por alteraciones visuales.

ADOLESCENCIA

Según vamos creciendo, pueden surgir dificultades relacionadas con la visión: miopía, hipermetropía, deficiencia acomodaticia. Lo importante es saberlo y corregirlo con gafas o lentes de contacto para que no suponga un obstáculo para el desarrollo personal y la calidad de vida. Cualquier anomalía, ya sea por graduación o por problema acomodaticio, binocular, de color, etc… puede desencadenar mayores complicaciones si no es tratada correctamente.

LA EDAD ADULTA

Si durante la adolescencia o niñez hemos sufrido algún tipo de alteración visual, es posible que éste se estabilice en la edad adulta y no afecte a nuestra rutina diaria si ha sido tratado correctamente. Sin embargo, en estos años cambian nuestras actividades y con ellas el esfuerzo que pedimos a nuestros ojos: un viaje largo conduciendo, horas delante del ordenador trabajando o de estudio para los exámenes, etc… lo que hace necesario hacer un seguimiento regular de nuestra visión cada dos años; o una vez al año en caso de haber un historial familiar de glaucoma.

LA MADUREZ

A partir de los 60 años pueden surgir las alteraciones como pérdidas de campo visual, aumentos de presión intraocular… Existen una serie de patologías asociadas a la edad que afectan directamente a la visión. Es el caso de la DMAE (Degeneración Macular Asociada a la Edad), una enfermedad degenerativa de la zona central de la retina, o mácula, que provoca un deterioro progresivo en la retina, produciendo una pérdida de visión central.  El 80% de los casos de discapacidad visual se pueden evitar o curar si se detectan a tiempo, por lo que en la madurez las revisiones visuales deberán realizarse con mayor frecuencia, al menos una vez al año.